DidacTICE
La tecnología de la información y la comunicación han invadido todos los sectores de la vida pública. Que nos enfrentamos cada día como esencial, no sólo en el lugar de trabajo, sino también como un factor importante de la socialización de los seres humanos.
Testigo de la explosión del volumen de negocios de las redes sociales y el lugar importante que el dominio de la tecnología ocupa en puestos de trabajo.
La escuela, que forma parte de las instituciones más resistentes al cambio, no podía escapar de este asalto.
Por consiguiente, era necesario considerar la cuestión de la integración de tecnologías de la información y la comunicación en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
El cambio necesario
Cuando un docente decide introducir la tecnología de la información y la comunicación en el aula, se fue rápidamente se dan cuenta, si no está preparado, como de costumbre, los métodos de trabajo son inadecuados para el nuevo contexto.
La interacción que un estudiante puede tener con un CD-ROM de la calidad educativa, ofrece variadas oportunidades para el aprendizaje y la motivación. Esto puede dar al profesor la impresión de que su presencia ya no es útil. ¡Incorrecto!
En realidad, el docente del siglo 21 ya no es el único poseedor del conocimiento: Se trata de un estratega. Se debe aceptar la evolución de su arte y desarrollarse para convertirse en uno que asesora y guía al estudiante para que los maestros las herramientas de formación.
Del mismo modo, el docente del siglo 21 ya no es un simple instructor. El que sabe cómo aprender, qué aprender, y especialmente donde aprender. Él sabe cómo colocar al alumno en el centro del proceso y garantizar la creación de condiciones para el nacimiento de un conflicto cognitivo, que se considera hoy como una garantía de construcción sostenible de los conocimientos.
Así, se llama cada vez menos a instruir. Ahora se acepta que el conocimiento no se acumula sólo por un ejercicio de memorización: se construyen.
Necesaria adaptación.
Los maestros del siglo 21 deben desarrollar nuevas habilidades en la tecnología, la enseñanza y tutoría.
En la tecnología, no podemos imaginar un futuro docente que es incapaz de utilizar las herramientas Web 2.0 para controlar el uso de Internet.
Por eso debe ser capaz de diseñar entornos de aprendizaje innovadores, dejando una considerable autonomía a los alumnos.
Por último, deben desarrollar fuertes habilidades para comunicarse con los alumnos con el fin de tener en cuenta sus sugerencias y el seguimiento del progreso individual de cada uno.